EL DESDOBLAMIENTO DEL TIEMPO
En este apartado quiero hablar de la teoría del desdoblamiento del tiempo de Jean Pierre, es doctor en Física , en el que demuestra que estamos aquí (en esta vida) para arreglar nuestro futuro.
La humanidad nos pensamos que solo hay un tiempo, cuando en verdad vivimos en varios tiempos a la vez, sin ser conscientes de ello y esto es lo que Jean Pierre nos demuestra.
La teoría nos habla de que la persona solo observa un tiempo pero el cuerpo capta tres tiempos diferentes, lo cual puede percibir las situaciones antes de vividlas, es decir, vivimos antes de vivir.
si conocemos el tiempo, entonces controlamos nuestros pensamientos.
LAS «APERTURAS TEMPORALES» ¿EN QUE CONSISTE?
EL “DOBLE”. ¿QUIÉN ES? ¿QUÉ PAPEL JUEGA EN NUESTRA VIDA? ¿CUÁNDO ACTÚA?
Somos nosotros en otro tiempo. Nos separamos de él cuando nacemos y debemos re-encontrarlo después de nuestra muerte. Él es el guardián de nuestra memoria y debe arreglar nuestro futuro antes de que lo vivamos y, para ello, utiliza nuestra encarnación y nuestro sueño paradójico (o paradoxal) que debemos de saber utilizar
Cambiar el futuro... durmiendo
Existe un momento muy importante en la noche, que es la fase del sueño denominado ‘paradójico’: es entonces cuando tiene lugar el intercambio de informaciones entre nosotros y nuestro doble.
Nuestro doble espera nuestra actitud adecuada que le permita acceder a nuestro cuerpo y, desde ahí, dar el salto hacia el futuro.
¿Individualmente, cómo se produce el desdoblamiento?
Tenemos la particularidad de ser a la vez ondulatorios y corpusculares; hay que entender ese lado ondulatorio: nuestro cuerpo físico está perfectamente estructurado, pero también tenemos un cuerpo energético que está perfectamente estructurado, y que viene a darle la información.
¿De qué manera?
Según un proceso en el que nuestro cuerpo sería un abrigo cuyos botones serían los chacras. Es interesante apuntar que el movimiento de desdoblamiento sigue nuestra columna vertebral, con nudos situados en los lugares de intercambio de información entre pasado, presente y futuro. Este principio es conocido desde hace mucho tiempo y sabemos, después de todo, que todas las civilizaciones antiguas se basaban en el futuro, intentaban conocerlo antes de vivirlo, de ahí el rol de los augurios, de los adivinos, de la pitonisa, etc.
Es sólo en la fase llamada de “sueño paradójico” que reside la posibilidad de arreglar el futuro antes de vivirlo. Y si ignoramos esto, lo ignoramos todo de nuestra vida.
En esta fase del sueño, el cuerpo está inmóvil. Durante ese tiempo, mi energía ¿qué se ha ido a buscar? Una información. Viene a mí otra información que me permite sobrevivir mientras mi cuerpo energético se ha ido. Como dos átomos desdoblados, intercambian sus informaciones...
¿De qué manera?
Una parte energética de uno va al otro y viceversa, intercambian informaciones. El futuro es entonces capaz de darnos informaciones instantáneas que no tenemos tiempo de calcular y de reflexionar en nuestro propio tiempo.
El cuerpo físico nos permite desplazarnos en nuestra realidad, pero sin cuerpo energético nuestro cuerpo físico está muerto. Vayamos más lejos todavía: puesto que estamos desdoblados, si tenemos un doble que vive en otro tiempo, él también en su realidad tiene su lado ondulatorio y corpuscular. Entonces podemos imaginarnos que los cuerpos energéticos se intercambian y que debido a esto nuestros cuerpos toman informaciones en dos tiempos diferentes.ese desdoblamiento hace que estemos en relación permanente, con un intercambio de informaciones.
Se necesita saber controlar el sueño...
Cuando nos acostamos, todos conocemos una fase de adormecimiento, durante la cual seguimos pensando, es decir, que podemos todavía controlar nuestros pensamientos. Luego llega el sueño y ya no controlamos nada. Pero, puesto que nuestros pensamientos están almacenados en el agua de nuestro cuerpo, aquéllos que tenemos cuando nos adormecemos van a dirigir nuestra noche: hay atracción entre los pensamientos que hemos tenido y los que llegan. Ése es el control que debemos tener. Controlar nuestro adormecimiento, es controlar todos nuestros pensamientos antes de quedarnos dormidos. Si lo hacemos, es un buen principio, aunque no sea suficiente.
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